31 jul. 2013

CREAM & PINK

Hola a tod@s!

Este es mi primer post sobre un outfit y me pilláis un tanto novata... :( jejeje, pero me propongo mejorar cada día ... ;)

Se trata de un look de día, muy cómodo y tranquilo para sobrevivir al calor que nos mortifica tanto en la ciudad, y mas en el sur y sin nada más que piscinas pública y granizadas.

El short es de Zara, son de esos que marcan un verano pues te los pones para todo, y personalmente, donde se ponga unos pantaloncillos para el día a día, que se quite una falda "revela secretos"... La camiseta de Bershka, que aunque sea de la temporada pasada, siempre me alegra la vista con los lunares naranjas fosforescentes (soy una devota de los colores brillantes).

Los mezclé con unas cuñas en rosa jugando con los tonos del collar en coral, naranja y rosa, que lleva una hoja dorada y que me parece precioso e ideal para diario o para algo mas arreglado (según cuerpo) y que casa muy bien con el color crema de los shorts.

Espero que os guste!! Besos y hasta pronto!! :*














Camiseta/T-shirt: Bershka (old)
Short: Zara
Cinturón/Belt: Zara 
Zapatos/shoes: Anabel 
Collar/necklace: Mom&Me
Pulseras/bracelets: Mom&Me


25 jul. 2013

MUSEO DEL TRAJE



Recorrer el Museo del Traje de Madrid de la mano de  Helena López de Hierro, actual directora de dicho museo, es un privilegio que hace que me sienta en la obligación de tener que compartirlo con el resto del mundo. Así que el resultado está claro: un impresionante recorrido que no deja indiferente a nadie.


Museo del Traje.

 


El museo: Un joven museo que contiene una larga historia…

Joven museo porque, como institución, nació escasamente nueve años, en 2004, después de dar muchos pasos durante más de 80 años desde exposición temporal, regional, antropológica…. hasta convertirse en museo independiente como institución y compartir el mismo edificio con el Museo Nacional de Antropología.

Estructura: Hogar, dulce hogar…

El edificio donde se emplazan estas piezas o pequeños tesoros fue el ganador del Premio Nacional de Arquitectura de 1969, con unas enormes paredes-vidrieras que emulan un invernadero y que, por tanto, han obligado a idear con gran genialidad, el pasillo tubular donde se exponen estas obras de arte de la indumentaria. El porqué de este pasillo, es por requisito expreso de las prendas, por su cuidado y mantenimiento deben ser protegidas de la luz directa y de altas temperaturas para así evitar su deterioro y desgaste, ya que se tratan de prendas centenarias.


Traje masculino (Vestido a la francesa). Foto: Museo del Traje


Elección: tú sí, tú no…

El Museo del traje, se provee de donaciones o compra de prendas, que pasan  por un control de ser aceptadas o no, después son catalogadas y  posteriormente expuestas en el museo. Esta aceptación para que ser expuestas, se basa en que no sea solo un fragmento, que se encuentre más o menos en un estado aceptable para poder ser  contempladas y que represente un estilismo marcado en la época de la que se trate.



Exposición: mira y admira…

El museo contempla piezas desde el s. XVI hasta la actualidad, (antes de ese siglo, en los archivos históricos solo constan piezas o fragmentos de imposible exposición) y se exponen en vitrinas, de un pasillo tubular, en orden cronológico dentro de una temática (la realeza, la aristocracia, el pueblo, ropa interior, infantil…).

Brocado, con seda e hilo entorchado dorado sobre alma de seda.
Foto: Museo del Traje

Como nota curiosa, hay que decir, que las prendas se exponen al revés de lo que podemos pensar, y es que, se exponen en maniquís que se hacen a medida del traje. También llama la atención, que en los siglos más antiguos las prendas sean pequeñas y para cuerpos delgados, y que a lo largo del recorrido se aprecie, el cambio en el cuerpo humano a ser más altos y corpulentos.



Coleccionando…

Alberga colecciones de:
Indumentaria histórica: de los siglos XVI y XVII, pudimos observar el jubón femenino, chupas y chalecos, casacas femeninas y prendas de los majos madrileños. Indumentaria contemporánea: desde el siglo XX con tesoros de Mario Fortuny, alta costura de Balenciaga, vestidos según el momento del día por Pedro Rodriguez, Pertegaz, Elio Berhanver… Indumentaria popular. Joyería y accesorios. Textiles. Actividades económicas. Equipamiento doméstico. Actividades lúdicas. Religiosidad y creencias. Fondos documentales.
Se pueden dividir en exposiciones o colecciones: las permanentes y las temporales.
Las permanentes: aunque su nombre diga lo contrario, no los son, pues para una buena conservación no pueden estar expuestas por mucho tiempo, por lo que se van cambiando a lo largo del año, de manera casi imperceptible al ojo del visitante. Dentro de esta exposición, hay una Sección de Obras Invitadas, donde el museo acoge durante seis meses piezas muy antiguas y relevantes de otras instituciones.
Las Temporales: con un determinado ciclo de vida. Ahora se encuentra en sala:  Bebés. Usos y costumbres sobre el nacimiento y La moda imposible. Donde podemos encontrar en esta exposición de Bebés, objetos tan peculiares como las tetinas de cristal o la silla paridera… exposición muy recomendable.





Chanel, París, 2004. Foto: Museo del Traje
Hazlo tú mismo…
Este magnífico museo, además de las fantásticas exposiciones de las que hace gala, propone actividades para los visitantes, muy divertidas y curiosas, como observar tejidos de forma microscópica, probar indumentarias típicas de la época, una pasarela invertida en la que tu desfiles y las modelos te miran… etc.

Sólo me queda decir, que adentrarse en ese pasillo del vestido es arriesgarse a ser teletransportado y a enfrascarse totalmente en ese mundo que por su tenue luz puede atraparte horas y horas hasta descubrir cada detalle de este maravilloso lugar.



El Museo del Traje… un lugar donde se respira historia, historia que sorprende y encanta por igual a todos los públicos.




BOLSOS CON HISTORIA


 Bolso  

instrumento cuya función principal es la de transportar un número reducido de objetos personales de uso frecuente.

Está claro, que esta sencilla definición puede satisfacerse fácilmente, pero parece ser, que el ser humano, fruto de las relaciones que surgen en su vida social hoy día, se ha convertido en un ser mas sibarita, que se fija en todas las características de un bolso, dejando en último lugar si cumple o no esa función. A la hora de elegir un bolso (aquello que ven tan sencillo los hombres),  la mujer ve un acto donde se condensarán su personalidad, su trabajo, su ámbito social, su clase y, como no, su poderío económico.  Lo que hace que se tenga en cuenta, aparte del diseño, sus materiales, sus detalles, su precio e incluso su historia…

Casualmente, los bolsos más lujosos del mundo a día de hoy, como los de la Casa Hermès, tienen algo q contarnos: su historia.

Érase una vez…  un Birkin y un Kelly…

… un vuelo con destino a París, donde coincidieron la actriz y cantante Jane Birkin y el presidente de Hermès Jean-Louis Dumas. Éste, al verla con un humilde y modesto canasto de paja y del cual se cayó todo lo que contenía, no pudo resistir el deseo de preguntarle el porqué de utilizarlo, a lo que ella contestó que no encontró un bolso que estuviera a la altura de la vida moderna, ajetreada y familiar que llevaba.  De esta situación, mas que casual, nació el Bolso Birkin de Hermès, nombre en honor a la cantante y  que se ha convertido en el más codiciado de la Casa de Moda francesa, hasta el punto de tener, en teoría, una lista de espera de mas de 2 años para hacerse con uno, pero en la práctica, podemos conseguirlo si el dueño del comercio está seguro de que se trata de un cliente auténticamente interesado y no de un/a revendedor/a con fines lucrativos. El precio oscila desde los 3.000 a los 30.000 €.
 








…En los años `30, la casa Hermès, creó un bolso lo suficientemente grande como para guardar incluso las sillas de montar, llamado “Aut à Courroies”, pero no sería hasta los `50, cuando este mismo bolso tuviera su momento de gloria en las portadas de la revista Life que dieron la vuelta al mundo y de la mano de uno de los mayores iconos de estilo y elegancia del momento: Grace Kelly, con el que escondía su incipiente embarazo de los objetivos de los paparazzi. Tuvo tanto éxito que fue rebautizado como Bolso Kelly o graciosamente “el tapa infantes”. Su precio, también parece ser exclusivo para la realeza…






Hay que decir, en contraposición al precio, que no debe de considerarse como una compra, sino una inversión, se trata de un accesorio atemporal, que sobrevive a cualquier moda perecedera y que es garantía de éxito, piezas de valor tanto económico (por la calidad exquisita de sus materiales), como sentimental, pues a cualquiera le encantaría tener en herencia uno de estos “objetos de deseo”, además de ser signo de elegancia, clase y sofisticación. 

¡Larga vida a los Hermès!