25 jul. 2013

BOLSOS CON HISTORIA


 Bolso  

instrumento cuya función principal es la de transportar un número reducido de objetos personales de uso frecuente.

Está claro, que esta sencilla definición puede satisfacerse fácilmente, pero parece ser, que el ser humano, fruto de las relaciones que surgen en su vida social hoy día, se ha convertido en un ser mas sibarita, que se fija en todas las características de un bolso, dejando en último lugar si cumple o no esa función. A la hora de elegir un bolso (aquello que ven tan sencillo los hombres),  la mujer ve un acto donde se condensarán su personalidad, su trabajo, su ámbito social, su clase y, como no, su poderío económico.  Lo que hace que se tenga en cuenta, aparte del diseño, sus materiales, sus detalles, su precio e incluso su historia…

Casualmente, los bolsos más lujosos del mundo a día de hoy, como los de la Casa Hermès, tienen algo q contarnos: su historia.

Érase una vez…  un Birkin y un Kelly…

… un vuelo con destino a París, donde coincidieron la actriz y cantante Jane Birkin y el presidente de Hermès Jean-Louis Dumas. Éste, al verla con un humilde y modesto canasto de paja y del cual se cayó todo lo que contenía, no pudo resistir el deseo de preguntarle el porqué de utilizarlo, a lo que ella contestó que no encontró un bolso que estuviera a la altura de la vida moderna, ajetreada y familiar que llevaba.  De esta situación, mas que casual, nació el Bolso Birkin de Hermès, nombre en honor a la cantante y  que se ha convertido en el más codiciado de la Casa de Moda francesa, hasta el punto de tener, en teoría, una lista de espera de mas de 2 años para hacerse con uno, pero en la práctica, podemos conseguirlo si el dueño del comercio está seguro de que se trata de un cliente auténticamente interesado y no de un/a revendedor/a con fines lucrativos. El precio oscila desde los 3.000 a los 30.000 €.
 








…En los años `30, la casa Hermès, creó un bolso lo suficientemente grande como para guardar incluso las sillas de montar, llamado “Aut à Courroies”, pero no sería hasta los `50, cuando este mismo bolso tuviera su momento de gloria en las portadas de la revista Life que dieron la vuelta al mundo y de la mano de uno de los mayores iconos de estilo y elegancia del momento: Grace Kelly, con el que escondía su incipiente embarazo de los objetivos de los paparazzi. Tuvo tanto éxito que fue rebautizado como Bolso Kelly o graciosamente “el tapa infantes”. Su precio, también parece ser exclusivo para la realeza…






Hay que decir, en contraposición al precio, que no debe de considerarse como una compra, sino una inversión, se trata de un accesorio atemporal, que sobrevive a cualquier moda perecedera y que es garantía de éxito, piezas de valor tanto económico (por la calidad exquisita de sus materiales), como sentimental, pues a cualquiera le encantaría tener en herencia uno de estos “objetos de deseo”, además de ser signo de elegancia, clase y sofisticación. 

¡Larga vida a los Hermès!

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